La provocadora historia de las chamarras de cuero.

Como una de las prendas que ha permanecido en el guardarropa de las personas por casi un siglo, esta es la historia de la chamarra de cuero.

También conocida como biker jacket, o chaqueta de motorista, apelando a su popular uso dentro de la legendaria cultura urbana, es una prenda icónica, prácticamente única en su haber, por ser de las pocas que se ha mantenido presente en la cultura popular contemporánea.

Su historia es un claro ejemplo de la necesidad y utilidad que llegó como profusión masiva en la industria de la moda.

Durante la Primera Guerra Mundial se usó el material de cuero en las chaquetas, específicamente en el bando de los aliados.

Los primeros en hacer uso de ella fueron los pilotos del Real Cuerpo de Aviación de Bélgica y Francia, a quienes se les confeccionó un abrigo largo en este material.

Para 1915 se creía que este tejido era buen térmico, debido a la protección que brindaba en bajas temperaturas y por ello las fuerzas estadounidenses vieron buena utilidad en esta naciente prenda.

Paralelamente, en 1913, los hermanos Irving y Jack Schott, hijos de inmigrantes rusos, se lanzaron al mundo de la confección de abrigos de lluvia en el sótano de un edificio ubicado en el Lower East Side de Manhattan, Nueva York.

Los modelos variaban. Cada vez tenían nuevos detalles como la cremallera (1925).

En 1928, Irving creó a la protagonista de esta historia, la biker jacket, con un largo ajustado a la cintura, mangas recortadas y cremallera asimétrica sobre el pecho. Este diseño se fue masificando gracias al contacto que tuvieron con Harley Davidson, llamando al modelo ‘perfecto motorcycle jacket’, el apelativo de ‘perfecto’  se le da en honor al puro cubano, favorito de este diseñador.

La chaqueta de cuero era ideal para el uso de la creciente cultura de motociclistas o moteros, protegiéndolos del clima al que debían enfrentarse día a día.

Dos décadas después, el legendario actor Marlon Brando protagonizó la cinta The Wild One, dirigida por Laslo Benedeck, el artista usaba una chamarra, haciendo suspirar a todas las chicas por el look sensual, misterioso y rebelde que Brando exudaba.

Asimismo, su colega, James Dean, también la implementó en su vestuario, acompañado de unos clásicos blue jeans y camiseta blanca. Esto hizo que cada adolescente de la época quisiera imitar este estilo provocador.

Para 1960, la promesa de la industria de la moda, Yves Saint Laurent, se posicionó como cabeza creativa de la casa francesa, Christian Dior, agregando nuevos cortes y materiales. Incluyó una versión de la biker en cuero de cocodrilo y pelo de animal. A pesar de que en su momento su estilo no fuera muy aceptado en la marca, poco a poco, esta chaqueta fue siendo reproducida.

Para las décadas de 1960 y, sobre todo, 1970, la chamarra se posicionó como la prenda predilecta en la excitante escena del rock n’ roll, con bandas como Rolling Stones, The Doors, The Clash o The Ramones, siendo símbolo de la era rebelde juvenil.

Debido a su práctico modelo y apariencia cool, la biker jacket se ha mantenido como predilecta en el guardarropa de mujeres y hombres en la actualidad. El diseñador parisino, Hedi Slimane, cuando tenía la posición de director creativo de Saint Laurent, desde 2012 hasta 2016, escogió esta prenda como un infaltable en sus colecciones, siendo de gran aceptación en el público, por la gran versatilidad y diseño clásico que no pierde vigencia.

Sea en el día, acompañada de unos jeans y botas militares, o en la noche, alternada con un vestido estilo cóctel con algunos tacones metalizados, la chamarra de cuero es obligatoria en el guardarropa de cada persona.

ExpoCueroEcuador

Quito 12, 13 y 14 de Abril